martes, 17 de mayo de 2011

Buba atado mientras me ve correr tras los pollos

¡ERAMOS POCOS Y PARIÓ LA ABUELA!....Aquí está la gallinita que faltaba



10 pollitos... una cifra redonda. (El décimo se llama pimiento... me lo encontré más tieso que un palo y frío como el hielo... no sé ni como lo reanimé, pero por ahí anda... [lo llamé pimiento porque cuando lo subí a casa estaba transplantando mis plantes de pimientos]


..(y encima en obras!)

sábado, 14 de mayo de 2011

SENDEROS

'Al fondo, la masía'.

Hace unos días que tomé esta foto y no fue hasta más tarde, que la observé detenidamente y  caí en la cuenta... de cuan vivos y hermosos son estos caminos.





                                      

AMANECERES

Brumas matinales
 evocadoras de paisajes
de cuentos de hadas

ATARDECER

Atardeceres extraños que te paralizan la mirada
y que han de ser cazados raudos y en silencio.


lunes, 29 de marzo de 2010

La compra de un Dogo Aleman; toda una aventura



Ahora nuestro Dogito tiene tres meses y diez días, es encantador y de nuestros rostros no se aleja el asombro de verlo crecer y crecer a toda velocidad; cada día es distinto al anterior, cada semana es un perro diferente; aunque en el fondo sepamos que no deja de ser, ni dejará nunca de ser, un niño pequeño y mimado, nuestro querido ‘Cachorrito Gigante’

Mirando un poco hacía atrás; cuando pienso en la odisea que pasamos para conseguirlo, me siento reconfortada por el simple hecho de que es un perro sano y feliz.

El mejor sitio dónde os podéis dirigir para que os asesoren a la hora de comprar o adoptar a un dogo es, sin dudarlo, un criadero especializado. Porque, aparte que ellos son los que más saben de la raza en cuestión. No cometáis el error de dirigiros al criadero más cercano a casa y mucho menos a uno de esos criaderos de todas las razas; en los que pocos principios reinan a parte del de ganar dinero rápido. Por mucho que os digan ‘el padre es muy grande y con mucho hueso’, o; ‘son familia de campeones’.

Hacía casi un mes que habíamos reservado nuestro Dogo Alemán y estábamos impacientes por ir a recogerlo. Ni siquiera lo habíamos visto, ni si quiera sabíamos como era, ni él ni sus padres...y no veíamos el momento de ir a recogerlo. Tras llamar varias veces al criadero, nos habían retrasado la fecha de entrega varias semanas, alegando que aún no había llegado el veterinario a vacunar a los cachorros.
La verdad, empezábamos a dudar de haber hecho la reserva en aquel criadero, que aunque cerca de casa, nos empezaban a parecer algo informales. Además, cada vez que miraba en Internet y veía los criaderos especializados en la raza, dudaba aún más si cabe, el habernos lanzado con tanta rapidez a comprar un cachorro, en lo que cada vez más, me parecía una 'fabrica de mascotas'.
Cuando nos pusimos en contacto con ellos para expresarle nuestro malestar al no tener noticias aún del cachorro, nos dijeron que fuéramos a recogerlo; y cual fue mi sorpresa cuando me encontré con un tierno cachorrito que parecía que acababa de abrir los ojos… yo estaba confundida, parecía muy pequeño aun para apartarlo de la madre, pero su tamaño me engañó y pensé que quizás tuviese 35 ó 40 días.


El hecho es que tenía veintipocos días, (En realidad, cuando reservamos el cachorro, éste aún no había nacido),pero ya estaba en casa y ahora no podíamos dejarlo de nuevo en el criadero. Entonces llegaron unos días de insomnio y de mucho trabajo por nuestra parte. Buba aún no sabía beber agua y en su boquita no había ni asomo de algo que pareciese un colmillo. Además cuando pasaron algunos días Buba enfermó con lo parecía ser una gastroenteritis… lo más seguro es que su estomaguito no soporto muy bien el cambio brusco de alimentación y de entorno. Aunque el animal se repuso en dos o tres días, tuvimos que darle antibióticos a una edad bastante temprana.

Mi Dogo Aleman con un mes

Mi Dogo Aleman viene a despertarnos

Con tres meses y una semana y 30 kilazos, viene todas las mañanas a las 6:30 en punto a echarse un ratito con nosotros.

En sólo seis dias



La veterinaria nos dijo que seguramente tendría que estar cerca de un mes con las vendas puestas, pero al séptimo día, ya estaba.
Algunos nos preguntan por qué le cortamos las orejas al cachorro. La verdad es que yo no era partidaria en un principio pero Buba, que se había criado jugando con su amigo 'Michu', (un gatito negro que tenemos en casa); en realidad eran como hermanos... y a los dos meses sus orejas estaban chafadas de tanto jugar.... el gato se enganchaba de ellas como si fuesen una liana...


Buba llevó mejor de lo que esperamos la operación, en ningún momento vimos que el perro sufriera o le dolieran las orejillas; tampoco se rascó cuando los puntos estaban cicatrizando y ni siquiera tuve que ponerle el collar isabelino... (la veterinaria nos comentó que Buba era un buenazo, porque no era normal lo bien que se portó buba... parecía que sabía que no se debía tocar en absoluto si quería recuperarse rápido).

En conclusión, y aunque todo fue estupendamente, yo no soy partidaria de cortar orejas por cortar... sólo si éstas están muy mal, como fue el caso de Buba, podía plantearse hacerlo.