lunes, 29 de marzo de 2010

En sólo seis dias



La veterinaria nos dijo que seguramente tendría que estar cerca de un mes con las vendas puestas, pero al séptimo día, ya estaba.
Algunos nos preguntan por qué le cortamos las orejas al cachorro. La verdad es que yo no era partidaria en un principio pero Buba, que se había criado jugando con su amigo 'Michu', (un gatito negro que tenemos en casa); en realidad eran como hermanos... y a los dos meses sus orejas estaban chafadas de tanto jugar.... el gato se enganchaba de ellas como si fuesen una liana...


Buba llevó mejor de lo que esperamos la operación, en ningún momento vimos que el perro sufriera o le dolieran las orejillas; tampoco se rascó cuando los puntos estaban cicatrizando y ni siquiera tuve que ponerle el collar isabelino... (la veterinaria nos comentó que Buba era un buenazo, porque no era normal lo bien que se portó buba... parecía que sabía que no se debía tocar en absoluto si quería recuperarse rápido).

En conclusión, y aunque todo fue estupendamente, yo no soy partidaria de cortar orejas por cortar... sólo si éstas están muy mal, como fue el caso de Buba, podía plantearse hacerlo.

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