lunes, 29 de marzo de 2010

La compra de un Dogo Aleman; toda una aventura



Ahora nuestro Dogito tiene tres meses y diez días, es encantador y de nuestros rostros no se aleja el asombro de verlo crecer y crecer a toda velocidad; cada día es distinto al anterior, cada semana es un perro diferente; aunque en el fondo sepamos que no deja de ser, ni dejará nunca de ser, un niño pequeño y mimado, nuestro querido ‘Cachorrito Gigante’

Mirando un poco hacía atrás; cuando pienso en la odisea que pasamos para conseguirlo, me siento reconfortada por el simple hecho de que es un perro sano y feliz.

El mejor sitio dónde os podéis dirigir para que os asesoren a la hora de comprar o adoptar a un dogo es, sin dudarlo, un criadero especializado. Porque, aparte que ellos son los que más saben de la raza en cuestión. No cometáis el error de dirigiros al criadero más cercano a casa y mucho menos a uno de esos criaderos de todas las razas; en los que pocos principios reinan a parte del de ganar dinero rápido. Por mucho que os digan ‘el padre es muy grande y con mucho hueso’, o; ‘son familia de campeones’.

Hacía casi un mes que habíamos reservado nuestro Dogo Alemán y estábamos impacientes por ir a recogerlo. Ni siquiera lo habíamos visto, ni si quiera sabíamos como era, ni él ni sus padres...y no veíamos el momento de ir a recogerlo. Tras llamar varias veces al criadero, nos habían retrasado la fecha de entrega varias semanas, alegando que aún no había llegado el veterinario a vacunar a los cachorros.
La verdad, empezábamos a dudar de haber hecho la reserva en aquel criadero, que aunque cerca de casa, nos empezaban a parecer algo informales. Además, cada vez que miraba en Internet y veía los criaderos especializados en la raza, dudaba aún más si cabe, el habernos lanzado con tanta rapidez a comprar un cachorro, en lo que cada vez más, me parecía una 'fabrica de mascotas'.
Cuando nos pusimos en contacto con ellos para expresarle nuestro malestar al no tener noticias aún del cachorro, nos dijeron que fuéramos a recogerlo; y cual fue mi sorpresa cuando me encontré con un tierno cachorrito que parecía que acababa de abrir los ojos… yo estaba confundida, parecía muy pequeño aun para apartarlo de la madre, pero su tamaño me engañó y pensé que quizás tuviese 35 ó 40 días.


El hecho es que tenía veintipocos días, (En realidad, cuando reservamos el cachorro, éste aún no había nacido),pero ya estaba en casa y ahora no podíamos dejarlo de nuevo en el criadero. Entonces llegaron unos días de insomnio y de mucho trabajo por nuestra parte. Buba aún no sabía beber agua y en su boquita no había ni asomo de algo que pareciese un colmillo. Además cuando pasaron algunos días Buba enfermó con lo parecía ser una gastroenteritis… lo más seguro es que su estomaguito no soporto muy bien el cambio brusco de alimentación y de entorno. Aunque el animal se repuso en dos o tres días, tuvimos que darle antibióticos a una edad bastante temprana.

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